El cine brasileño ha estado bajo el reflector de los cinéfilos del mundo en los últimos años gracias al reconocimiento de películas como Aún estoy aquí (Brasil y Francia, 2024), dirigida por Walter Salles y ganadora del Oscar, así como la reciente nominada El agente secreto (Brasil, Francia, Alemania y Países Bajos, 2025), de Kleber Mendonça Filho, que llega a nuestra cartelera de estrenos en febrero.

Si estos títulos te han despertado el interés por la cinematografía del país sudamericano, llegaste al lugar correcto. Acá en Film Club Café te recomendamos cinco películas esenciales, algunas que incluso podrás ver este mes en nuestra sala o rentar del catálogo de nuestra videoteca en DVD para ver en casa si cuentas con membresía del Film.

PELÍCULAS ESENCIALES PARA SABER MÁS DEL CINE BRASILEÑO
- Dios y el diablo en la tierra del sol
- La hora de la estrella
- Estación central
- Ciudad de Dios
- Bacurau: Tierra de nadie
1. DIOS Y EL DIABLO EN LA TIERRA DEL SOL (BRASIL, 1974)
No es posible hablar de cine brasileño sin mencionar a Glauber Rocha, el Cinema Novo (al respecto, recomendamos el libro de Lilia Lustosa De Oliveira) y el concepto de la estética del hambre. Dios y el diablo en la tierra del sol es, probablemente, su película más emblemática, y la que mejor encapsula los preceptos políticos del movimiento más influyente de la cinematografía del país.
Situada en los años 40, la trama sigue a un campesino que, cansado de la miseria en la que vive y de la explotación que sufre por su patrón, decide asesinarlo y huir con su esposa, adentrándose juntos en el desértico noreste del país, sumido en un terror espiritual y violento.
En el ensayo La estética del hambre, que fue tomado como manifiesto para esta “Nueva ola” del cine brasileño, Rocha escribe: “Para el Cinema Novo, el comportamiento exacto de un hambriento es la violencia, y la violencia de un hambriento no es primitivismo (…) El Cinema Novo: una estética de la “violencia” antes de ser primitiva y revolucionaria; he ahí el punto inicial para que el colonizador comprenda la existencia del colonizado; solamente concientizando su única posibilidad, la violencia, el colonizador puede comprender, por el horror, la fuerza de la cultura que él explota”.
2. LA HORA DE LA ESTRELLA (BRASIL, 1985)
Suzana Amaral es una de las directoras más peculiares en la historia del cine brasileño, tanto por su historia personal como por su filmografía. Basada en la novela homónima de Clarice Lispector, La hora de la estrella es su ópera prima, realizada cuando la directora tenía ya más de 50 años de edad. Fue un suceso, convirtiéndose en la candidata brasileña al Oscar (aunque no fue nominada), y ganadora del Oso de Plata a Mejor actriz del Festival de Berlín (para Marcélia Cartaxo).
La trama sigue a una joven mujer huérfana, inocente, virgen y pobre que, al quedar huérfana, se muda del noreste brasileño a São Paulo para buscar mejores oportunidades. “La perspectiva de Amaral es refrescante porque transforma la miseria humana en un inteligente ejercicio de alteridad”, escribe la crítica mexicana Arantxa Luna, y te invitamos a leer más sobre esta película aquí, pues que la tendremos en cartelera por tiempo muy limitado.

3. ESTACIÓN CENTRAL (BRASIL Y FRANCIA, 1998)
Uno de los cineastas brasileños de mayor perfil en la actualidad es Walter Salles, recientemente más conocido por el éxito mundial de Aún estoy aquí, ganadora del Oscar a Mejor película internacional protagonizada por Fernanda Torres. Décadas antes, con su tercer largometraje, creó una road movie que cautivó al público mundial, y que incluso ganó el Globo de Oro, el BAFTA y el Oso de Oro de Berlín.
Estación central es una conmovedora comedia dramática sobre una mujer y antigua maestra (Fernanda Montenegro, madre de Fernanda Torres), que escribe cartas para los analfabetas en una estación de trenes en Río de Janeiro. Cuando la madre de un niño (Vinícius de Oliveira) muere y él queda desamparado, ella se hace cargo de llevarlo a buscar a su padre.
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4. CIUDAD DE DIOS (BRASIL, FRANCIA, ALEMANIA Y ESTADOS UNIDOS, 2002)
Por mucho, la película brasileña más conocida en lo que llevamos del siglo XXI (que incluso tuvo secuela en forma de serie), y considerada por la Asociación de Críticos de Cine de Brasil la octava mejor película en la historia del país. Basada en hechos y en la novela homónima de Paulo Lins, Ciudad de Dios narra el ascenso del crimen organizado en las favelas de Río de Janeiro entre los años 60 y 80, por medio de la historia de dos niños que siguen caminos distintos.
La película fue nominada a cuatro premios Oscar—incluyendo Mejor dirección para Fernando Meirelles, aunque fue codirigida por Kátia Lund—y, de acuerdo al propio Meirelles, el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva le confesó que tuvo influencia en política de seguridad, además de impulsar un boom del cine brasileño.
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5. BACURAU: TIERRA DE NADIE (BRASIL Y FRANCIA, 2019)
El singular lenguaje cinematográfico de Kleber Mendonça Filho ha llegado al Oscar con El agente secreto, lo que brinda un pretexto excelente para aproximarse a otras de sus manifestaciones, como el genial wéstern Bacurau: Tierra de nadie, codirigido con Juliano Dornelles, su diseñador de producción en otras películas.
Con extravagancias que vale la pena no adelantar para quien no la haya visto aún, la película podría considerarse una heredera de la “estética del hambre”, presentando una historia sobre un pueblo que se opone a singulares invasores. Tendremos una función de Bacurau en nuestro ciclo 50 países, 50 películas, así que te recomendamos marcar la fecha para disfrutarla antes de ver El agente secreto.
