Plano secuencia: ¿qué es, qué películas lo usan (y por qué)?

Plano secuencia: ¿qué es, qué películas lo usan (y por qué)?

Se ha convertido en una especie de fetiche hoy en día, pero algo de razón hay en ello. El plano secuencia es una de las técnicas más complejas de ejecutar en una producción cinematográfica, pero también una de las más espectaculares e inmersivas para el público.

Algunas de las escenas más icónicas e impactantes de la historia del cine fueron, de hecho, realizadas con esta técnica. Por otro lado, la complejidad de su realización y su vistosidad también hace de estas “tomas largas” un blanco fácil para ser utilizadas sin una justificación.

Acá en Film Club Café te contamos qué es exactamente un plano secuencia cinematográfico, sus implicaciones, ejemplos icónicos (y otros no tanto).

TODO LO QUE DEBES SABER SOBRE PLANOS SECUENCIA EN EL CINE

¿QUÉ ES UN PLANO SECUENCIA?

Para entender qué es un plano secuencia, hay que volver a los fundamentos básicos del lenguaje cinematográfico o audiovisual.

En el cine, el plano es la unidad básica de la narrativa visual. Es una vista o registro continuo sin interrupción, a través de una sola cámara. Es lo que se conoce coloquial pero erróneamente como “toma”, aunque en realidad, este término se refiere a las múltiples iteraciones o repeticiones de un mismo plano durante un rodaje (“toma uno”, “toma dos”, etc.).

La duración del plano es delimitada por el corte; por lo tanto, puede durar desde una fracción de segundo hasta varios minutos consecutivos. Hay que tener esto en cuenta.

Dependiendo de la distancia, posición y ángulo de la cámara con relación al sujeto, el plano recibe diferentes denominaciones: el plano general retrata al sujeto de cuerpo completo en el entorno; el primer plano es un acercamiento al rostro.

Varios planos montados en sucesión, por un mismo criterio técnico y narrativo del tiempo y espacio, forman una escena. Es decir: una escena es un conjunto de planos que representan acciones que tienen lugar en un mismo lugar y momento dentro de la narrativa. La escena es delimitada por este mismo espacio y tiempo, o sea, si la narrativa cambia de momento o de lugar, se termina la escena.

Jean-Luc Godard dirige 'Sin aliento', una de las películas emblemáticas de la Nueva Ola Francesa (Nouvelle Vague)
Este tipo de planos pueden ser ejecutados con grúas, dolly o, en producciones con menos recursos, con sillas de ruedas (Crédito: Les Films Impéria)

Una secuencia es, entonces, un grupo de escenas con una misma temática o acción. Por ejemplo, en una película policíaca, una secuencia de persecución podría ser conformada por dos escenas: la de los agentes y criminales conduciendo en la carretera, y la de los policías en el cuartel general liderando la operación.

Entonces, ¿qué es un plano secuencia? El también conocido en inglés como one shot o oner es, en esencia, un plano cuya duración continua se extiende lo suficiente, y cuyos cambios de encuadre son lo bastante variados, para abarcar toda una secuencia narrativa.

Es importante recalcar la parte de la movilidad de la cámara y los cambios de encuadre. La cámara debe seguir al sujeto (o cambiar de uno a otro) mientras dura el plano, estableciendo una o más locaciones, varios personajes y situaciones a través de diferentes composiciones visuales o encuadres. Es por ello que también se le conoce como tracking shot (traducido al español: “plano de seguimiento”).

Un plano secuencia no es un plano continuo con la cámara estática y un mismo encuadre en un lugar y tiempo únicos. La película Jeanne Dielman, 23, quai du Commerce, 1080 Bruxelles (1975), de Chantal Akerman, está conformada por múltiples planos de larga duración (como el que verás aquí abajo), pero no son planos secuencia.

HISTORIA Y EVOLUCIÓN: ¿CÓMO SE HACE UN PLANO SECUENCIA?

El plano secuencia existe desde que los diferentes tipos de planos existen en el lenguaje cinematográfico, y desde que la cámara pudo ser puesta en una grúa, en un dolly o cargada sobre el hombro.

El primer límite para la duración de un plano fue dado por la capacidad de los carretes de película que se usaban antaño. Un carrete de 35mm podía contener unos mil pies de celuloide, que permitía filmar por unos 10 minutos continuos. Un carrete mil 200 pies de película de 16mm podía rendir una media hora.

Sin embargo, existen ejemplos de planos continuos incluso en la etapa silente del cine. Por ejemplo, este de la película bélica Alas (Wings, 1927), la primera ganadora del Oscar. La trama se sitúa en plena Primera Guerra Mundial, y este plano establece el tono de una secuencia después de que los personajes han presenciado los horrores de la guerra: una fiesta en la que pueden beber y olvidar:

Incluso conforme evolucionaba la tecnología en cámaras y registro de sonido, un plano secuencia tiene complejas consideraciones logísticas. Hay que planificar todo cuidadosamente desde los storyboards en la producción, coreografiar el movimiento de actores y extras en un set (o locación, que suele ser un espacio mucho menos controlado). Se requiere coordinar movimientos de cámara, luces y tener todo perfectamente ensayado. Incluso con los avances tecnológicos de la actualidad, es un reto logístico serio para cualquier producción, y puede ser potencialmente costoso como resultado.

En otros ejemplos tempranos de la técnica, podemos encontrar un plano secuencia ejecutado por Orson Welles para la película El extranjero (The Stranger, 1946). Originalmente planeada para ser dirigida por John Huston y eventualmente encargada a Welles, el director recurrió al plano secuencia para preservar la integridad de la película ante el editor. Puedes ver la secuencia a continuación:

Sin embargo, el primer cineasta en emplear la técnica en un grado mucho más ambicioso, fue Alfred Hitchcock. En 1948, el inglés estrenó La soga (Rope), un thriller sobre dos jóvenes hombres que se proponen demostrar durante una cena a su maestro, un criminólogo, que el crimen perfecto sí existe. El truco, es que toda la película está contada en un plano secuencia (o lo que parece serlo).

Hitchcock dio la vuelta a la limitante de 10 minutos por carrete de película con un sencillo recurso. A través de una coreografía extremadamente cuidada, logró disfrazar los cortes al hacer que los actores pasasen frente a la cámara en el momento preciso, y acercándola a sus espaldas para oscurecer la pantalla.

Por largo tiempo, los planos secuencia fueron realizados con la cámara en grúas, dollys o cargada por el fotógrafo. Sus grandes pasos evolutivos vinieron con dos tecnologías nuevas: primero el steadicam y después el cine digital. El primero es un arnés que estabiliza el movimiento de la cámara por medio de pesas, liberándola de las aparatosas grúas y la rigidez del dolly. El segundo redujo el tamaño de las cámaras y el almacenamiento en tarjetas de memorias expandió, por mucho, el límite de 10 minutos en un carrete de película de 35mm.

Con esto, comenzó a volverse más fácil realizar secuencias cada vez más complejas e incluso largometrajes enteros en plano secuencia. Uno de los ejemplos más notables es El arca rusa (2002), de Aleksandr Sokúrov, un recorrido por el Palacio de Invierno de San Petersburgo que, a la vez, es un viaje en el tiempo por la historia rusa, desde tiempos de Pedro el Grande a la época contemporánea.

Otras películas realizadas en plano secuencia (o que aparentan serlo) son Time Code (2000), de Mike Figgis; y 1917 (2019), de Sam Mendes. Esta última, sin embargo, disfraza sus cortes con dobles digitales de los actores, además de fundidos a negro.

En la actualidad, la miniaturización de las cámaras de alta resolución (como las GoPro) y de los drones permite emplear esta técnica de maneras más dinámicas e imaginativas.

¿POR QUÉ SÍ USAR EL PLANO SECUENCIA (Y POR QUÉ NO)?

El plano secuencia es una técnica vistosa y espectacular, por lo que es un recurso tentador para un despliegue de habilidad técnica. Sin embargo, debe estar al servicio de la película y del espectador, y no el pretexto para realizar la primera ni apantallar a los segundos.

A pesar de su complejidad logística, esta técnica tiene el efecto de brindar al público la sensación de presenciar la acción en tiempo real, lo que resulta en una sensación de realismo e inmersión más cercana al naturalismo del documental o la inmediatez de la televisión en vivo.

Por ejemplo, en la arriba mencionada La soga, Hitchcock nos adentra en la intriga como un asistente más a la cena, permitiéndonos notar cuando los personajes hacen descubrimientos cruciales sobre la verdad.

En Hijos del hombre (Children of Men, 2006), de Alfonso Cuarón, estos planos secuencia son un recurso para transmitir el sentido de urgencia y peligro de la distopía violenta, en el que proteger el futuro de la humanidad es la prioridad.

En estos ejemplos, la técnica está al servicio de la historia. Pero existen casos en los que es al revés. Hardcore: Misión extrema (Hardcore Henry, 2015) es una película filmada con cámaras GoPro en perspectiva de primera persona, para emular la sensación de un videojuego First-Person-Shooter. Sin embargo, es más un truco que un recurso narrativo, el pretexto para construir una película alrededor y no al revés.

EJEMPLOS DE GRANDES PLANOS LARGOS Y PLANOS SECUENCIA EN EL CINE

Algunas de las imágenes más memorables del cine fueron realizadas en planos extensos y planos secuencia. Ya seas aspirante a cineasta o cinéfilo, son secuencias –y películas, de hecho– que vale la pena conocer e incluso estudiar.

Varias de ellas están incluidas en películas ya mencionadas en este artículo, más otras que nos falta citar. Las mencionaremos en la siguiente lista a continuación. La gran mayoría sólo están disponibles en formato físico, pero están a tu alcance si tienes membresía para la videoteca de Film Club Café. Podrás rentarlas de nuestro catálogo en DVD para llevarte a tu casa.

  • La soga (1948), de Alfred Hitchcock: todo el largometraje.
  • La secuencia inicial de Sed de mal (Touch of Evil, 1958), de Orson Welles. Puedes verla aquí arriba.
  • La cámara siguiendo a Danny Torrance (Danny Lloyd) en El resplandor (The Shining, 1980), de Stanley Kubrick.
  • La secuencia del club Copacabana en Buenos muchachos (Goodfellas, 1990), de Martin Scorsese.
  • La secuencia de Butch (Bruce Willis) buscando su reloj en Tiempos violentos (Pulp Fiction, 1994), de Quentin Tarantino.
  • La secuencia inicial y varias otras a lo largo de Boogie Nights: Juegos de placer (1997), de Paul Thomas Anderson.
  • El desembarco en Normandía en Rescatando al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998), de Steven Spielberg.
  • El arca rusa (2002), de Aleksandr Sokúrov: todo el largometraje.
  • La secuencia del pasillo en Oldboy (2003), de Park Chan-wook.
  • Birdman (2014), de Alejandro González Iñárritu.
  • La persecución y la secuencia final en Hijos del hombre (2006), de Alfonso Cuarón.
  • 1917 (2019), de Sam Mendes.
  • Toda la película de Chef (Boiling Point, 2022), de Philip Barantini.

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