Uno de los subgéneros del terror que más genera fascinación –incluso entre quienes no son fans de las emociones fuertes– es el de zombis, zombies o muertos vivientes. Se trata, también, de uno de los más flexibles y longevos: de una forma u otra, las películas de zombies han formado parte de la historia del cine casi desde sus comienzos, y han evolucionado con las estéticas y políticas de cada época.
Aprovechando que Exterminio: La evolución (28 Years Later) dará continuidad a una de las sagas de zombies más aclamadas, acá en Film Club Café te brindamos una breve introducción al subgénero, incluyendo títulos esenciales para entrarle. La gran mayoría de ellos están disponibles en el catálogo de nuestra videoteca para rentar en DVD y ver en tu casa.

TODO LO QUE DEBES SABER SOBRE EL CINE DE ZOMBIES
¿QUÉ SON LOS ZOMBIES?
Los zombies o zombis, en su forma popularizada por el cine, son muertos vivientes. Es decir: cadáveres reanimados por algún método propio de la ciencia ficción, como radiación, virus, electricidad, entre otros.
En el libro Cine de terror (Taschen, 2017), editado por Paul Duncan y Jürgen Müller, leemos el aspecto que hace a los zombies fundamentalmente escalofriantes:
“Es cierto, la muerte es horrible. Tanto para los muertos,que pierden la vida, como para sus seres queridos y amistades, que lloran su pérdida. Pero el retorno de los muertos sería aún peor. Es prácticamente el auténtico ámbito del terror, porque la resurrección de un cuerpo y el espantoso milagro que esta requiere implicarían, ni más ni menos, el fin del mundo como lo conocemos”.
Sin embargo, hay que señalar que estos seres tienen un origen muy distinto al de su concepción más popularizada. En su versión del folclor de Haití –y llamados zonbi en criollo haitinano– eran cadáveres reanimados por magia vudú. Es decir, una forma de necromancia.
Este mito (o cliché, más bien) tiene su base en un castigo religioso real llamado “zombificación”: en Haití, quienes cometían crímenes como violación o usurpación de tierras (un delito sagrado, pues para descendientes de esclavos era como perder la libertad), eran sometidos a una intoxicación que disminuía su ritmo cardiaco al mínimo. Entonces eran enterrados vivos, exhumados al anochecer y llevados a una sociedad secreta para servir como esclavos, sometidos en estado vegetativo por drogas psicotrópicas y privación de minerales. En efecto, muertos vivientes.
BREVE HISTORIA DE LOS ZOMBIES EN EL CINE
Si tomamos la definición de un zombie en su forma más básica –es decir, un cadáver reanimado por métodos fantasiosos o de ciencia ficción–, uno de los antecedentes obligados en la ficción occidental tendría que ser Frankenstein o El moderno Prometeo (1818), de Mary Shelley. Su primera adaptación cinematográfica, Frankenstein (Estados Unidos, 1910), fue realizada por Edison Studios y dirigida por J. Searle Dawley. Dado que ya es del dominio público, puedes verla a continuación:
La obra de Shelley es una de las más frecuentemente adaptadas en el género de terror, y la de James Whale de 1931, protagonizada por Boris Karloff, es una de las más influyentes.
Sin embargo, la concepción sensacionalista del zombie como producto de necromancia vudú permanecería como la constante por unos 30 años a partir de que el autor William Seabrook lo introdujo a Occidente con su libro The Magic Island (1929), un registro de sus experiencias con el vudú haitiano.
Un ejemplo de ello es la película La legión de los hombres sin alma (White Zombie, EUA, 1931), dirigida por Victor Halperin y protagonizada por Bela Lugosi, inspirada en el libro de Seabrook.
Hacia mediados del siglo XX comenzaría el giro de los zombies hacia la ciencia ficción. Lo ejemplifican casos como la infame película de culto Plan 9 del espacio exterior (Plan 9 from Outer Space, EUA, 1957), de Ed Wood. En ella, los cadáveres son resucitados por alienígenas, quienes traman aniquilar a la humanidad para detener la proliferación nuclear que podría desencadenar el fin del universo.
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PELÍCULAS DE ZOMBIES MODERNAS: LA INFLUENCIA DE GEORGE A. ROMERO
En la actualidad, concebimos a los zombies o muertos vivientes como cadáveres reanimados por algún virus, enfermedad o radiación, que comen carne o cerebros humanos, y que infectan a otros con su mordida. Sin embargo, esta versión moderna del zombi vino mucho después.
El principal responsable de esta transformación fue, sin duda, el director George A. Romero con su largometraje debut, La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, EUA, 1969), también una de las películas de bajo presupuesto más exitosas de la historia.
La película se centra en un grupo de desconocidos que se atrincheran en Pensilvania para defenderse de muertos vivientes caníbales, mientras acontecimientos similares plagan el resto del país. En los medios, científicos teorizan que las resurrecciones podrían ser producto de la radiación. En la casa, se desarrolla tensión en el grupo respecto a la forma de escapar o protegerse.
La noche de los muertos vivientes marcó un antes y un después para el cine de zombies, aunque curiosamente el término nunca es utilizado en la película –los muertos vivientes son referidos como ghouls, que según el contexto puede significar “monstruos” o “necrófagos”–. El debut de Romero fue leído dentro del contexto de las profundas transformaciones sociales y culturales que atravesaba Estados Unidos, y como un comentario sobre la Guerra de Vietnam y el racismo doméstico –su protagonista negro, Duane Jones, era una anomalía en la época–.
Esta película dio origen a una saga de películas de Romero centradas en la figura del zombi, en la progresión de la epidemia de muertos vivientes en los Estados Unidos, y en los esfuerzos de su sociedad para enfrentarla. Cada una, según su época, presentaba comentarios sociales sobre la cultura estadounidense. El amanecer de los muertos (Dawn of the Living Dead, EUA, 1978), por ejemplo, se desarrolla casi en su totalidad en un centro comercial infestado de zombies, comentando sobre el culto al consumo desmedido.
Curiosamente, una de las influencias más importantes del director fue la novela post-apocalíptica Soy leyenda (EUA, 1954), de Richard Matheson, que técnicamente se considera ficción de vampiros. Pero fue Romero quien asoció estos mundos destruidos a los zombies y les dotó de un carácter político que hoy los define. En el obituario dedicado a él luego de su muerte en 2017, el crítico Owen Lieberman escribió para Variety:
“Cuando miramos al legado de la cultura zombie que creó George A. Romero (…), la verdadera metáfora no es sobre Vietnam, o ‘el capitalismo’, o la enfermedad, o ninguna otra cosa que pueda salir de una galleta de la fortuna. Es sobre algo más básico pero etéreo, algo que puedes sentir sin ponerlo en palabras: la agresión oculta que todos sentimos en el fondo, el precio de demasiada civilización”.
EL CINE DE ZOMBIES EN LA ACTUALIDAD
Este carácter político de los muertos vivientes ha sido una parte fundamental no sólo de su evolución, sino de su exportación a otras cinematografías y épocas que los han reinventado según sus circunstancias.
La influencia de Romero infectó otros medios como los videojuegos, que originaron la popular saga de survival horror de Resident Evil. El creciente énfasis de ésta en la acción contagió al cine de vuelta: títulos como Exterminio (28 Days Later, EUA y Reino Unido, 2002) o Guerra Mundial Z (World War Z, EUA, 2013) hicieron del zombi no un cadáver torpe, sino una horda implacable y veloz que lo devora todo a su paso, exaltando las muy reales ansiedades pandémicas del siglo XXI.
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En otras latitudes, el zombi ha sido la metáfora perfecta para criticar los aspectos más deplorables y voraces de la sociedad contemporánea. La hispano-cubana Juan de los muertos (2011), por ejemplo, habla sobre la decadencia de La Habana como punta de lanza del comunismo, y los alcances ineludibles del capitalismo global. Años más tarde, Estación zombie o Tren a Busán (Corea del Sur, 2016) comenta sobre las profundas desigualdades sociales del país asiático, que también ha idealizado el sueño del capitalismo globalizado.
En manifestaciones como la televisión, podemos encontrar la serie de HBO The Last of Us (2023-actualidad), adaptada del videojuego homónimo para PlayStation. En ella, el apocalipsis zombi no viene dado por radiación, virus ni armas biológicas, sino que es producto directo del cambio climático. Al incrementar la temperatura del planeta, el hongo parásito cordyceps logra transmitirse entre humanos, creando violentos entes mitad humano, mitad vegetal. Al mismo tiempo, la serie explora el desarrollo de sociedades tribales post-apocalípticas.
PELÍCULAS DE ZOMBIES ESENCIALES
Si quieres entrarle al cine de zombies, checa esta selección de títulos esenciales. Podrás encontrar la mayoría en el catálogo de nuestra videoteca para rentar en DVD.
- Frankenstein (Dir. James Whale, 1931)
- Plan 9 del espacio exterior (Dir. Ed Wood, 1957)
- La noche de los muertos vivientes (Dir. George A. Romero, 1968)
- El amanecer de los muertos (Dir. George A. Romero, 1978)
- Muertos vivos (Braindead o Dead Alive, 1992)
- Exterminio (Dir. Danny Boyle, 2002)
- El desesperar de los muertos (Shaun of the Dead, Dir. Edgar Wright, 2004)
- [•REC] (Dir. Paco Plaza y Jaume Balagueró, 2007)
- Planeta terror (Planet Terror, Dir. Robert Rodriguez, 2007)
- Tierra de zombies (Zombieland, Ruben Fleischer, 2009)
- Juan de los muertos (Dir. Alejandro Brugués, 2011)
- ParaNorman (Dir. Sam Fell y Chris Butler, 2012)
- Estación zombie (Dir. Yeon Sang-ho, 2016)

PELÍCULAS MEXICANAS DE ZOMBIES
- Ladrón de cadáveres (Dir. Fernando Méndez, 1957)
- Santo contra los zombies (Dir. Benito Alazraki, 1961)
- Halley (Dir. Sebastián Hofmann, 2012)
- Mexzombies (Dir. Chava Cartas, 2022)