Puede que no estés tan familiarizado con el nombre de Sergei Loznitsa, cineasta detrás de uno de los grandes estrenos de nuestra cartelera este mes. Pero no te preocupes: para que llegues preparado para ver Dos fiscales (Francia, Alemania, Países Bajos y Rumanía, 2025) en Film Club Café, a continuación te diremos todo tanto sobre la película como su director.
TODO SOBRE DOS FISCALES, DE SERGEI LOZNITSA
- ¿De qué se trata?
- ¿Cuándo se estrena?
- ¿Quién es el director, Sergei Loznitsa?
- ¿Qué premios ganó y qué dice la crítica?
¿DE QUÉ SE TRATA?
De acuerdo con la sinopsis de Mirada Distribución, distribuidora oficial de la película en México:
“En la Unión Soviética de 1937, las cartas de los prisioneros políticos son quemadas en una celda. Contra todo pronóstico, una de ellas llega a su destino: el escritorio del recién nombrado fiscal local, Alexander Kornev, un bolchevique novato pero íntegro que hace todo lo posible por reunirse con el prisionero, una víctima de agentes corruptos. Su búsqueda de justicia lo llevará hasta la oficina del Fiscal General en Moscú”.
Dos fiscales presenta una narrativa situada en la Unión Soviética bajo Stalin, que desborda desconfianza y paranoia en un entorno física y psicológicamente laberíntico, donde la burocracia y la tiranía se vuelven inseparables—y de maneras sorpresivas—.
¿CUÁNDO SE ESTRENA?
Dos fiscales llega a nuestra cartelera de estrenos el viernes 6 de marzo de 2026. Tendremos pocas funciones hasta mediados del mes, para que revises fechas con anticipación y no la dejes pasar.

¿QUIÉN ES EL DIRECTOR, SERGEI LOZNITSA?
Sergei Loznitsa es un cineasta ucraniano, nacido en 1964 en la República Socialista Soviética de Bielorrusia, hoy Bielorrusia. Durante su juventud, él y su familia se mudaron a Kiev, Ucrania, donde acudió al Instituto Politécnico y se tituló como matemático en 1987. Durante esa época, también fue traductor de japonés, según su sitio oficial.
En 1991 cambió de rumbo: estudió en la Universidad Panrusa Guerásimov de Cinematografía, en Moscú, y comenzó a trabajar como director de cortometrajes en el 2000. En 2001, emigró a Alemania.

Finalmente, en 2010, realizó su largometraje debut, Mi felicidad (Ucrania), sobre un camionero que termina perdido en un hostil pueblo ruso. La película fue seleccionada para la competencia principal del Festival de Cannes al igual que su segundo largometraje, En la niebla (Bielorrusia, 2012), sobre la lucha de los partisanos contra la ocupación nazi.
Hasta 2026, Loznitsa ha dirigido un total de cinco largometrajes y cerca de 15 cortometrajes, en los que se aproxima de un modo u otro a las historias de Ucrania, Bielorrusia, Rusia y sus pasados soviéticos, hurgando en los oscuros recovecos de tiranía y represión. Ha sido vocal crítico del totalitarismo, la guerra, el estalinismo y el ascenso del autoritarismo.
En 2022 renunció a la Academia de Cine Europeo por su pasividad ante la invasión rusa de Ucrania. Al mismo tiempo, fue expulsado de la Academia de Cine de Ucrania por oponerse a un boicot generalizado contra artistas rusos (refiriéndose a Vladimir Putin como “el frontman” del sistema).
¿QUÉ PREMIOS GANÓ Y QUÉ DICE LA CRÍTICA?
Dos fiscales también fue seleccionada para el Festival de Cannes en 2025, donde recibió el Premio François Chalais, un galardón especial para películas dedicadas a los valores periodísticos.
Desde su estreno mundial en el festival, la película ha tenido una excelente respuesta en general, con un 95% de aprobación en la plataforma agregadora Rotten Tomatoes, sobre 42 críticas y reseñas (al momento de la redacción).

Para el Diario La Razón, Jesús Chavarría escribe: “Es un envolvente drama histórico que supura universalidad argumental y estética impregnada de una fatalidad recalcitrante, que le convierte en un recordatorio de lo familiar que desafortunadamente aún nos resulta el autoritarismo”.
“Una obra que mezcla Kafka y Dostoyevski para disecar los mecanismos del poder autoritario”, comenta el crítico brasileño Matheus Mans en Estadão.
Desde Cannes, el crítico Thomas Flight comentó en Seeing Through Film que se trata de “un viaje ácido y perversamente gracioso a través de la burocracia infernal y corrupta del sistema legal y penitenciario de la Rusia estalinista. Es una película que realmente quiere hacerte sentir el dolor de esperar y atravesar esos sistemas”.
En Variety, Jessica Kiang escribe que es “un drama histórico convincente, detallista y mordazmente pertinente”.
El crítico de The Guardian, Peter Bradshaw, dice: “Es una historia muy inquietante sobre los insidiosos microprocesos de la tiranía”.
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